¿Cuándo veremos a los personajes LGBT de Marvel?

+ info: Cinemania

Lo sentimos por aquellos que se molesten, pero las cosas son como son: si no fuese por las minorías, Marvel no sería lo que es ahora. Especialmente porque, a la hora de convertirse en leyenda de la cultura popular, un público formado exclusivamente por varones blancos y heterosexuales nunca acaba de ser suficiente. Según comprobamos tras el estreno de Black Pantherla Casa de las Ideas siempre ha tenido un poderoso gancho entre el público afroamericano. Y en cuanto a Ms. Marvel, una de sus heroínas que esperan turno para llegar al cine, digamos que su aparición en 2014 llenó de gozo a muchos jóvenes estadounidenses y musulmanes, que vieron cómo un personaje de cómic ayudaba a combatir los prejuicios fomentados por el 11-S y la Guerra de Irak.

‘En un rayo de sol’, una reflexión desde otra galaxia sobre el amor lésbico y la sororidad

+ info: El Diario

Con Piruetas, Tillie Walden entró como un elefante en una cacharrería en el panorama de autoras de la novela gráfica independiente actual. Cierto que contaba con un premio Ignatz por The End of Summer y una nominación a los Eisner con I Love This Part –ambas inéditas en España–, pero no fue hasta publicar su monumental obra autobiográfica que no saltó al terreno internacional. Y con ella aconteció ese extraño fenómeno que sucede cuando crítica y público responden al unísono al mismo estímulo cultural.

Las sexualidades lésbica, bi y trans salen del armario en el cómic

+ info: El Periódico

«Descubrí lo masculina que era mi identidad de género. Sin llegar a sentirme hombre, tampoco me sentía mujer. Me encontraba en ese lugar maravilloso del género no binario». Así se manifiesta la protagonista de ‘Cappuccino Commotion’ (Nórdica), álter ego de su autora, Rosa Navarro (Vilanova i la Geltrú, 1977), que venció el pudor de mostrar sus emociones íntimas ante «la necesidad» de llevar al cómic una historia de mujeres que, como ella, «viven su sexualidad de manera distinta, rompiendo la heteronormatividad y los cánones que nos han dicho que debemos ser de una determinada manera».

En el 2006, la ilustradora, que también trabaja como librera en Barcelona, ya desmitificaba desde dentro y con humor los roles y tics de las lesbianas en los gags de ‘Salidas de emergencia’ (Odeonia; junto a Gema Arquero), al que seguiría una segunda entrega. Ahora, Navarro ha recurrido a la autoficción y, sin abandonar la frescura, ha buscado un registro más serio que le permite hablar de homosexualidad, del descubrimiento y aceptación de la identidad sexual, del paso de la infancia a la madurez, de la «búsqueda de una estabilidad emocional que no llega jamás» o de tener hijos en una pareja lesbiana. Temas y emociones extrapolables y universales, capaces de captar no solo al lector con sensibilidades LGTBI.