Identidades mediáticas. La lógica del régimen de visibilidad contemporánea

+ info: Sphera Pública

Este ensayo intenta una clarificación terminológica y una propuesta analítica de las identidades mediáticas; es decir, las que son objeto de producción y difusión por parte de los medios de comunicación. En un primer momento, plantearé la esfera de presentación pública que conforman los medios, recurriendo al ejemplo de la identidad homosexual.
Luego, nos ocuparemos de los tipos de identidades mediáticas, según la jerarquía de visibilidad que establecen los medios. Distinguiremos entre identidades oficiales o populares, hegemónicas o marginadas. A continuación, presentaré una propuesta analítica de los procesos de normalización y marginación que desarrollan los medios. Recurriré a recientes casos de maltrato doméstico y violencia sexual, atendiendo a las identidades mediáticas de género y preferencia sexual a las que aludimos desde el comienzo. Por último, basándome en los estudios empíricos que hemos realizado, intentaré perfilar la lógica mediática que condiciona la presentación pública de las identidades contemporáneas.

Prensa on-line y transexualidad: análisis de la cobertura periodística del caso de Thomas Beatie

+ info: UPF.EDU (Pilar Medina Bravo y Miquel Rodrigo Alsina, 2010)

En el texto se analiza la cobertura periodística del embarazo del transhombre norteamericano Thomas Beatie, en 11 medios on-line de 4 países: Guardian.co.uk y Times.co.uk (Reino Unido); NYTimes.com y ABCNews.com (Estados Unidos); El Mundo.es, El País.com, ABC.es y Vanguardia.com (España); y IlCorriere.it, Repubblica.it e IlGiornale.it (Italia). En concreto se analiza la extensión de los artículos, las fuentes citadas, los enlaces que tienen las informaciones y el uso de sustantivos y de referentes de género. Con esta investigación se pone de manifiesto la dificultad que tienen los medios analizados para abordar el caso estudiado.

Bisexuales y pansexuales debaten sobre las etiquetas de género

+ info: Vice

Durante los últimos meses, el debate alrededor de la pansexualidad y la bisexualidad ha centrado la lucha LGBTQ. En un marco en el que cualquier persona con acceso a Twitter y un mínimo de información —un poquito woke, que diríamos— puede tener un mínimo grado de influencia, aunque sea en su círculo cercano, el colectivo parece estar más dividido que la izquierda de Madrid.

El caso de la pansexualidad es una clara muestra de esto. “No existe”, “bifobia”, “origen” o “es transfóbica” son algunas de las búsquedas automáticas que Google nos sugiere cuando introducimos en su buscador el término. Y, si ya de este sencillo experimento podemos inferir que el concepto no está exento de polémica, su tratamiento en el activismo LGTB —ya en redes, ya institucionalmente— se hace enormemente complejo, así que hablé con tres personas queer y activistas para intentar desentrañar la cuestión.