#callfor Los desafíos éticos y políticos de la comunicación para los sujetos, los grupos, las organizaciones y las instituciones (Sintaxis)

Fecha/Hora
Date(s) - 31/07/2020
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Huixquilucan

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+ info: Sintaxis

La comunicación es una cuestión en disputa. Para Bauman, al sujeto le toca resolver las contradicciones del sistema, mientras que Baudrillard sostiene, todos los problemas actuales son problemas de comunicación. El pensamiento metódico que analiza la cuestión comunicativa es con frecuencia simple, plano como las pantallas, siendo que la realidad es en tercera dimensión, compleja y enmarañada. La comunicación se esparce por el mundo sin controles y sin un fin claro. Tal parece como si solo el binomio causa-efecto fuera la única manera de analizar el fenómeno de la comunicación. Esta dicotomía es adoptada con varios títulos, estrategias, control de daños, encuadres. Se trata de una visión procedimental de la comunicación que va modelando los estilos de vida, las relaciones, las instituciones y el llamado tejido social, sin denegaciones posibles.

El supuesto que está por detrás de la comunicación es conocer para predecir, y predecir para anticiparse en el momento oportuno, tal como lo dibujara desde el siglo pasado Augusto Comte. Desde este enfoque categorizado como positivista se usa a la comunicación como un elemento que debe producir mensajes para resolver los problemas sociales. Pero la comunicación es mucho más que una serie de categorías de producción. Puede dar lugar a un acontecimiento. El acontecimiento es un desajuste. El desconcierto abre a la posibilidad de un encuentro con el Otro. El encuentro es una epifanía de solidaridad.

El desajuste del acontecimiento comunicativo no debe entenderse como metáfora de la anarquía, pero tampoco como un accesorio de adorno. El acontecimiento de escuchar la palabra del otro es una invitación a pensar de otro modo a las relaciones humanas junto con el entorno. Yo, tú y el Otro no son piezas de un sistema. Se trata de poner a la dignidad del otro en una asimetría que invita a la justicia, a la hospitalidad imposible y a la responsabilidad irremplazable por el cuidado de la casa común, en palabras del papa Francisco.

No se trata de ser promotor de la esclavitud de la voz del otro. Una excesiva intrusión del otro en el yo puede dar lugar a patologías desquiciantes. La difícil tarea ética y política hace de la comunicación un elemento neurálgico de las relaciones humanas. El desafío está en evitar la promoción de una cultura del individualismo que genere islotes que tiendan cada vez más a un distanciamiento. Habría que poner en una balanza la defensa de la dignidad y la libertad de autodeterminación, a la vez que la responsabilidad por el otro y el bien del tercero y del entorno.

En este número de Sintaxis. Revista científica del Centro de Investigación para la Comunicación Aplicada convocamos a presentar artículos que deliberen sobre los desafíos éticos y políticos de la comunicación para los sujetos, los grupos, las organizaciones y las instituciones. Las preguntas que guían nuestra edición cuestionan: ¿Qué características tienen los desafíos éticos y políticos que enfrentan las instituciones y organizaciones en materia de comunicación? ¿Cómo enfrentan los ciudadanos los desafíos éticos y políticos derivados de la comunicación que puede llegar a ser intrusiva, desquiciante, paralizante? ¿Cómo se generan estrategias de comunicación que pueden estar centradas en el control de daños, prevención de crisis, construcción de escenarios posibles manteniendo en el centro a la persona humana y el respeto a su dignidad y el bien común?