Los recursos visuales siempre han sido fundamentales para la comunicación política, moldeando la forma en que los actores políticos transmiten mensajes y cómo el público interpreta las realidades políticas (p. ej., Graber, 1988; Lanzetta et al., 1985; Masters et al., 1986). La investigación reconoce desde hace tiempo el singular poder cognitivo y emocional de la información visual, reconociendo que las imágenes se procesan y recuerdan con mayor eficiencia que la comunicación verbal (p. ej., Graber, 1996) y que pueden influir en las actitudes y los comportamientos políticos (Grabe y Bucy, 2009). A pesar del reconocimiento temprano de su importancia, la comunicación política visual solo ha recibido atención académica sostenida en las últimas décadas (Farkas, 2023; Schill, 2012).
Además, el auge de las plataformas de medios digitales ha transformado radicalmente la dimensión visual del discurso político (Lilleker, 2019; Marquart, 2023). Las narrativas políticas se construyen y cuestionan cada vez más mediante imágenes, memes, vídeos y visualizaciones de datos. Estos avances exigen investigaciones que no solo consideren el contenido general, las estrategias y los efectos de la comunicación política visual, sino que también consideren su arraigo social más amplio y sus implicaciones para la confianza, la participación y la resiliencia democrática.
En el contexto nórdico, donde los sistemas políticos se caracterizan por altos niveles de confianza institucional, transparencia y participación democrática, la comunicación política visual adquiere características distintivas. Si bien la región suele asociarse con la cohesión social y la gobernanza estable, no es inmune a la polarización política, la retórica populista y la desinformación digital. En los últimos años se han intensificado los debates sobre inmigración, identidad y cambio climático, todos ellos fuertemente mediados por contenido visual. Al mismo tiempo, el uso generalizado de las redes sociales ha propiciado nuevas formas de expresión política por parte de ciudadanos, activistas y actores de medios alternativos.
Este número especial invita a contribuciones que exploren cómo se despliega la comunicación política visual en los países nórdicos en este panorama digital en constante evolución, evaluando la producción, difusión e impacto del contenido visual en diversos contextos, desde campañas electorales y movimientos de protesta hasta la incidencia política y la comunicación estatal. Nos interesa especialmente cómo las estrategias visuales interactúan con valores democráticos fundamentales en la región, como la apertura, la inclusión y la confianza (política y mediática). Recibimos con agrado estudios empíricos, contribuciones teóricas e innovaciones metodológicas que aborden la comunicación política visual desde diversas perspectivas. Se fomentan especialmente los diseños comparativos y longitudinales, ya que pueden ilustrar tanto las tendencias compartidas como las dinámicas específicas de cada país, condicionadas por factores culturales, regulatorios y tecnológicos.
En última instancia, el objetivo es profundizar nuestra comprensión de cómo las imágenes contribuyen a la transformación de la comunicación política en la región nórdica y lo que esto significa para la democracia en la era digital.
Los trabajos podrán abordar, entre otros, los siguientes temas:
- Estrategias visuales en campañas políticas: el uso de imágenes, vídeos y marcas por parte de partidos, candidatos y equipos de campaña durante elecciones y referendos
- Activismo visual y cultura de protesta: cómo activistas, movimientos y actores de la sociedad civil utilizan los medios visuales para movilizarse, resistir y defender el cambio.
- Memes, infografías y vídeos cortos: formatos visuales emergentes en plataformas como TikTok, Instagram y X, y su papel en la configuración del discurso político.
- Influencers como comunicadores políticos: explorar cómo los influencers digitales moldean el discurso político a través de contenido visual, por ejemplo, mediante el establecimiento de agendas, la defensa de temas o los respaldos políticos, particularmente al dirigirse a audiencias juveniles.
- Personalización y desempeño: La representación visual de los líderes políticos, incluida la estética de la autenticidad, la capacidad de conexión, la confianza y la autoridad.
- Desinformación y manipulación visual: el papel de las imágenes y los vídeos en la difusión de contenido político engañoso o falso, incluidos los deepfakes y las imágenes editadas
- Visibilidad algorítmica: cómo la lógica de la plataforma y los sistemas de recomendación determinan la prominencia y el alcance de las imágenes políticas
- Comunicación institucional y de servicio público: Estrategias visuales empleadas por instituciones estatales y emisoras públicas para involucrar a los ciudadanos y mantener la confianza
- Comunicación de crisis: Estudio de las estrategias visuales empleadas durante conflictos políticos, crisis económicas, ambientales o sanitarias, y su eficacia en la gestión de la percepción y el comportamiento público.
- Ética y rendición de cuentas: abordar consideraciones éticas en la creación y difusión de imágenes políticas, incluidas cuestiones de consentimiento, manipulación y las responsabilidades de los creadores de contenido.
Recibimos con agrado propuestas que empleen una amplia gama de marcos teóricos y enfoques metodológicos, incluyendo (sin limitarse a ello) análisis visual cualitativo, análisis de contenido, métodos computacionales, análisis del discurso y diseños de métodos mixtos. Se valoran especialmente las perspectivas interdisciplinarias provenientes de la ciencia política, los estudios de medios y comunicación, la sociología, la cultura visual y las humanidades digitales.