Cómo crear una mirada alternativa sobre las migraciones desde el fotoperiodismo

 

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Por Redacción OCC InCom-UAB

En el marco del ciclo de conferencias “¿Qué pasa en el mundo?”, organizado por el CIDOB, en noviembre de 2023 se reflexionó sobre cómo el fotoperiodismo puede transformar las narrativas dominantes acerca de las migraciones. En el debate, titulado “Hacia otra narrativa visual de las migraciones”, participaron Anna Surinyach, fotoperiodista y editora gráfica de la Revista 5W, y Edu Ponces, periodista y fotógrafo de RUIDO Photo. La sesión fue moderada por Blanca Garcés, investigadora del área de Migraciones del CIDOB.

Hay que desmontar los estereotipos

Blanca Garcés inició el debate presentando el proyecto que ella misma coordina, el proyecto Bridges. Se trata de una investigación rigurosa acerca de las narrativas mediáticas y políticas en torno a las migraciones, que también comprende el análisis de las respuestas de los Estados. Además, el proyecto incluye una exposición de fotoperiodismo, con la que se pretende difundir narrativas visuales alternativas dirigidas a demostrar que es posible una nueva mirada, una mirada diferente.

El estudio concluye que a menudo las narrativas visuales de los medios de comunicación acompañan y refuerzan las narrativas textuales dominantes, que van en una doble dirección. Por un lado, aparecen las migraciones y las personas migrantes representadas como una amenaza y, por otro, también surge el hilo argumental basado en la victimización. En este segundo caso, no se habla de amenaza sino de víctimas que deben ser salvadas y, además, domina la presencia de mujeres y menores. Esta segunda perspectiva aparece al lado de textos que hablan de actividades humanitarias, de reclamo y de procesos de acogida. Es decir, la principal conclusión del proyecto Bridges es que la fotografía suele acabar reforzando los dos estereotipos que históricamente han dominado en los discursos mediáticos y políticos.

Por un fotoperiodismo que habla de fenómenos complejos

Anna Surinyach explicó cómo le surgió la idea de trabajar para la construcción de una mirada alternativa: “fue en 2018, en una crisis migratoria en la Frontera Norte cuando entraron 56.000 personas”.

Surinyach recuerda que los fotoperiodistas eran ubicados alejados de los hechos importantes, detrás de unas puertas. Esto obliga a recurrir al teleobjetivo, lo que provoca un tipo de imágenes en las que se pueden identificar los rostros pero no se puede hablar con las personas que están llegando. Surinyach explica así la forma en que el contenido fotoperiodístico queda muy condicionado y limitado. “Era imposible hacer otra narrativa visual”, confiesa.

Pero llegó un día en que tuvo que aceptarse que el sistema de acogida había fallado, que habían abandonado a 400 personas en el muelle de Algeciras, y, de golpe, se abrieron las puertas y los dejaron entrar, narra Surinyach. Ella recuerda que en ese momento llevaban tres semanas esperando y denunciando aquella situación.

Todas las imágenes de las portadas de los diarios sirvieron para justificar un pacto y una ayuda europea de 140 millones de euros que se recibieron en noviembre de 2018. “Era imposible generar otra narrativa visual que funcionara”, se lamenta Surinyach.

“En 5W reflexionamos y comentamos que no podíamos seguir haciendo piezas que sólo hablaran de lo que está pasando en los puertos y tampoco podíamos consentir cómo estaban utilizando a los periodistas. Esperamos dos meses para tener acceso a un centro de acogida, un problema cuando intentas profundizar abordando las migraciones, porque todos sospechan de los periodistas. Y por una orden judicial, después de esperarnos dos horas, no pudimos entrar”, comenta Surinyach. De esta forma, la fotoperiodista llegó a la conclusión firme de que el fotoperiodismo clásico tiene un grave problema, las condiciones en la que se trabaja no permiten buscar otras formas de mostrar las migraciones.

Edu Ponces, en cambio, no tiene ningún momento que pueda identificar como un punto de inflexión: “honestamente no considero que lo que hago sea una visión alternativa sobre la migración y, además, no me gusta la idea”. Ponces no se siente nada cómodo con la etiqueta de alternativo. No obstante, sí recuerda su primera aproximación a las migraciones y como aquello marcó su forma de ser.

Ponces ha desarrollado gran parte de su proyecto profesional en El Faro, periódico digital de El Salvador. En su proyecto “En el Camino” se muestra el recorrido que cada año hacen 300 mil centroamericanos a través de México para llegar a los Estados Unidos. Ponces llevó a cabo esta iniciativa teniendo en cuenta dos premisas. La primera, “no cubriremos noticias, cubriremos fenómenos (…) Y haremos capítulos de este fenómeno, como la ruta del tren ‘La Bestia’ o el crimen organizado vinculado o los secuestros”. Y la segunda, “’mojarse en concordancia con el chaparrón’, que significa ‘si hacemos esto, vamos con los migrantes’”. Según explicó, el 95% de la cobertura se realizó acompañando a los migrantes, “con la máxima seguridad que te da ser periodista”.

Para Ponces, las imágenes resultantes “no tienen nada de alternativas, responden a la esencia del periodismo”. Según él, el periodismo “no debe ser de hiperactualidad. El periodismo debe tener la voluntad de explicar un fenómeno y construir una mirada”. Ponces no tiene la sensación de haber hecho unas imágenes diferentes, sino de tener la oportunidad de explicar la complejidad. “Mi alternativa nunca será sucumbir a la simplificación. Siempre haré reportaje y nunca haré la foto del día”, confesó.

A continuación, Surinyach aprovechó para hablar del proyecto “#Boza”, el selfie de las migraciones, donde se explican lo procesos migratorios a partir de las imágenes que llevan en sus teléfonos móviles: “con #Boza queríamos no sólo explicar los procesos migratorios a través de las imágenes recogidas por personas migrantes, sino hacerlo de la forma en que ellas querían explicarlo”. Para Surinyach, “debe haber relatos fuertes que cambien el chip a la gente”.  Ella habla desde la honestidad y su discurso está vinculado con los derechos humanos. La palabra boza, que popularmente la gente piensa que quiere decir victoria, en realidad no significa nada. Es otro mito asociado a las migraciones.

Ponces, para explicar el modo en el que él trabaja otra mirada, compartió un proyecto que realizó hace diez años después de “En el Camino”. Se trata de “The Backway. de África a Europa por la puerta trasera”, que habla de la principal ruta migratoria entre África Occidental y Europa y que le permitió conocer los lugares desde donde partían los migrantes. Según explica, la idea era encontrar pequeñas historias que sirvan para ilustrar grandes fenómenos, pero “este proyecto fue un fracaso porque no pudimos llegar al lugar donde pasaban las peores vulneraciones de los derechos humanos, que era Libia. Ni por la vía legal, ni cruzando ilegalmente por el Sáhara”.

Ponces habla de fracaso, pero también explica que consiguió historias interesantes, como la del “trabajador humanitario y ex pescador de Túnez que, con su furgoneta, recogió cadáveres de personas migrantes que llegaban a la costa y los empezó a enterrar en el ‘cementirio de los desconocidos’, donde hay 400 cuerpos enterrados de personas no identificadas. En un mundo donde los vivos no importan a nadie, él tenía cuidado de los muertos”.

Según Ponces, “en Ruido nos preocupa mucho cómo llega esto al público”, pero sobre todo remarca la necesidad de controlar el canal. En Ruido, no se piensa solo en el discurso y la narrativa, sino también en la vivencia del público, como este lo recibe. Para llegar a más gente, hacen exposiciones en la calle como The Backway: la ruta migratoria completa, con imágenes en gran formato y citas de los testimonios. Así captan la atención de la gente y explican el fenómeno con toda su complejidad. En Ruido, además, también hacen talleres dirigidos a estudiantes de secundaria con el objetivo de que aprendan a no quedarse solo con las fotos de portada o del día sino que reflexionen sobre cómo se están construyendo los valores de la persona.

Anna Surinyach también considera muy importante cubrir fenómenos con profundidad y no quedarse únicamente con la noticia del día. De hecho, los dos fotoperiodistas tienen en común que trabajan en medios cuya finalidad es crear nuevas narrativas.

Dudas y dilemas

La fotoperiodista y editora gráfica de la revista 5W confiesa que tiene tantas dudas que, incluso, ha llegado a pensar que quizás sea mejor no hablar más de migraciones y usar en su lugar la expresión “movimientos de población”. Surinyach considera que las migraciones es un fenómeno que genera muchas preguntas y a la vez observa que hay una regresión en las políticas y un aumento del odio en la opinión pública.

Todo ello hace que a veces se pregunte si tiene sentido hacer esto. Pero Surinyach acaba siempre reafirmándose: “sí, y se debe seguir haciendo”. Según su opinión, hay una sobreprotección y se piensa que no es necesario fotografiar los muertos que llegan en patera. Pero la editora gráfica cree que sí, que se debe hacer porque si no se hace, nos olvidaremos. Surinyach también habla de que hay un cierto agotamiento entre los fotógrafos que cubren migraciones, pero ella es de la opinión que se debe seguir generando interés por estos temas, asumiendo los nuevos retos si se quiere cambiar la manera de narrar.

El periodista y fotógrafo de RUIDO Photo también tiene muchas dudas, muy especialmente sobre la ética periodística. Le preocupa que el análisis que se haga sea elitista y le gustaría hacer un análisis más con profundidad. “Muchas veces cuando criticamos y pensamos que hemos cambiado las narrativas, lo hacemos pensando más en nosotros mismos que en el público, que se ha cansado de las fotos”, reflexiona Ponces.

¿De verdad debemos seguir hablando de héroes?

Blanca Garcés cierra el debate hablando de un estudio sobre el impacto psicológico de las diferentes narrativas, realizado en España y Hungría. Según este trabajo, la narrativa que genera la respuesta más empática por parte del receptor es la del héroe. Pero, un momento, ¿quién recuerda a Mamoudou Gassama? No es extraño que a Garcés esta idea le genere mucha controversia.

Conclusiones finales

A modo de cierre, Garcés quiso remarcar que las portadas de los diarios muestran una mirada dominante de corta vigencia, centrada en un momento específico y a menudo vinculada con la “frontera espectáculo”, el espacio donde se representan las políticas migratorias y en donde se escenifica este control. En esta narrativa dominante, las voces de las personas migradas están ausentes.

La mirada alternativa existe y, para Garcés, no se trata tampoco de una perspectiva minoritaria. La investigadora del área de Migraciones del CIDOB opina que la alternativa pasa para introducir a las personas migradas en las historias, pero no solo como protagonistas sino también como narradoras. Es decir, propone introducir a las personas migradas en primera persona, dando visibilidad a su propio relato.

Pero, a la vez, también considera que es necesaria una mirada crítica firme, posicionada y de denuncia. Se trata de explicar pequeñas historias para dar a conocer grandes fenómenos, que en el fondo son historias de dignidad. Para Garcés, se debe salir de los circuitos elitistas y autorreferenciales e ir más allá.

Para visionar el vídeo del debate :

Imagen de combonianos_brasil en Pixabay

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