El audiovisual juvenil como experiencia imarginal, Andrés Eduardo Pedraza (2022)

+ info: Colección Becas

De la época en la que empezábamos a abandonar la niñez para convertirnos en adultos y en la que nuestra  identidad, como siempre (pero más que nunca), necesitaba reafirmarse mediante la acción a partir de lo que observábamos y compartíamos con nuestros pares, de esa época en la que casi todo lo que conocíamos del mundo era casi nuevo, es posible que lo que más nos quede sean las imágenes que se proyectan una y otra vez en esa especie de pantalla que dentro de nuestras mentes nos brinda el tiempo. Accediendo a esas imágenes, tal vez logremos atinar a descifrar cuál era el joven que una vez fuimos nosotros y nuestros amigos.

Ese ejercicio de recuerdo, a partir de las imágenes mentales que tenemos de nuestra juventud, sería un ejercicio introspectivo y sobre todo reflexivo. Valga entonces la redundancia y el juego de palabras para lanzar la siguiente y obvia reflexión: las imágenes siempre reflejan algo del que las crea. Si trasladamos tal ejercicio de lectura de imágenes al campo social, son necesarios ojos atentos y empatía. Estas cualidades y el rigor, alimentan precisamente la forma con la que Andrés Eduardo Pedraza Tabares desarrolló y escribió la investigación que se presenta en este libro: El audiovisual juvenil como experiencia imarginal: relaciones sociales basadas en las imágenes desde las márgenes bogotanas y que lo hizo ganador de la Beca de Investigación sobre la Imagen en Movimiento en Colombia en el 2019, otorgada por el Portafolio Distrital de Estímulos del Instituto Distrital de Artes-Idartes y la Cinemateca de Bogotá.

Esta investigación reflexiona sobre las prácticas sociales, discursos y sentidos, que los jóvenes bogotanos desarrollan a partir de la creación audiovisual, directamente relacionados con sus experiencias, intereses y anhelos al habitar en las márgenes, instaurando nuevas relaciones sociales basadas en las imágenes o imarginales. La reflexión se da a partir del análisis audiovisual y de los procesos de formación, creación y difusión generados por diferentes colectivos comunitarios juveniles, muchos de ellos articulados con la institucionalidad distrital entre el 2004 y el 2016. Además se tienen en cuenta las expresiones de identidad en torno al lenguaje audiovisual, los lugares de enunciación e interlocución y sus propuestas temáticas, estilísticas y narrativas. Hay una profunda relación de estas iniciativas con categorías como la identidad territorial, la memoria colectiva, la visibilidad y el cuidado de sí y de los otros, y con implicaciones micropolíticas en el ámbito personal y local. Todo esto genera una estética juvenil propia, que podría definirse como marginal dentro de cualquier circuito certificado. El análisis audiovisual es la principal herramienta para aproximarse a una gran variedad de obras como filminutos, videoclips y cortos documentales, que se complementan con conversaciones y entrevistas a los jóvenes creadores, talleristas y funcionarios que hacen parte del nutrido ecosistema audiovisual consolidado en Bogotá desde la década de los noventa.

Descarga