Pagar por publicar en revistas de acceso abierto: ¿es oro todo lo que reluce?

Catedrático de Documentación, Universidad de Granada

Profesor titular de filosoría moral, Universitat Jaume I

Cada vez más revistas científicas están anunciando su paso al acceso abierto. A partir de ese momento todos los artículos que publican pueden ser leídos libremente. ¿Quién va a estar en contra de un movimiento tan loable que persigue poner en acceso abierto las publicaciones científicas?

Teniendo en cuenta que todo producto cuesta y que las publicaciones científicas no son una excepción, quién y cómo costeará el gasto está menos claro. ¿Obedecen estos anuncios de paso a acceso abierto a un verdadero impulso altruista a favor de la difusión del conocimiento científico o existen intereses inconfesables?

Dos rutas: diamante versus dorada

Para desentrañar estas cuestiones nada mejor que comparar dos visiones antagónicas de entender el acceso abierto en las revistas científicas:

  1. La ruta diamante (también llamada platino) donde los gastos de publicación son sufragados por instituciones científicas sin ánimo de lucro (universidades, sociedades científicas, asociaciones profesionales y entidades de todo tipo).
  2. La denominada ruta dorada, donde los costes del acceso abierto a la publicación son pagados por los autores, bien de su propio bolsillo, bien obteniendo subvenciones de las instituciones en las que trabajan o de agencias financiadoras de la investigación. Dentro de este grupo conviene distinguir entre las revistas que sólo publican artículos de este tipo y las denominadas revistas híbridas que admiten también la publicación de artículos que son accesibles a las instituciones y personas que están suscritos a la revista o que pagan por leer artículos de su interés.

La ruta diamante: sobre todo en humanidades

Las revistas diamante nacen de la comunidad académica (es ahí donde habitan los científicos que hacen posible la investigación y su subsecuente publicación) y se editan por y para la propia comunidad. Con presupuestos escasos y recursos muy precarios estas revistas son posibles gracias al compromiso y trabajo voluntario de los académicos que trabajan en las instituciones que las patrocinan. Un circuito público y desinteresado.

Este tipo de revistas son especialmente frecuentes en las Artes y Humanidades así como en algunos campos de las Ciencias Sociales (más de 8 000 de las 17 000 revistas incluidas en el DOAJ: Directory of Open Access Journals), justamente las disciplinas donde el conocimiento científico difícilmente puede ofrecer pingües beneficios; en España la cifra llega al 83 % de las revistas (745 de las 923 en DOAJ).

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