Mauricio Cabrera

Storybakers:

Mark Zuckerberg decidió celebrar el 4 de julio esquiando con una bandera de Estados Unidos en las manos. Se sabe que una de las estrategias más recientes de Facebook y de él en lo particular va por humanizarse, por hacerse más cercano a la gente, lo que en realidad no ha logrado ser ni siquiera en “The Social Network”, donde se le retrata como un tipo soberbio, obsesionado consigo mismo y con el éxito a costa de lo que sea.

En modo broma, me refiero a él como el nuevo Capitán América. Y si bien hoy no son muchos los que lo ven como superhéroe, sí que hay muchos que o lo ven o lo vieron como potencial candidato a la presidencia de Estados Unidos, sobre todo cuando estaba realizando una serie de giras muy semejantes a las de los políticos con aspiraciones presidenciales.

Pero más allá de sus estrategias, sirva esta estampa patriotera para analizar si en verdad las grandes redes sociales están contribuyendo a crear un mejor mundo, misión con la que Facebook se ha presentado desde que dejó los campus universitarios para convertirse en un fenómeno mundial.

Y aquí la respuesta, aunque Mark ondee la bandera americana en todo lo alto, es negativa. Facebook no está contribuyendo a crear un mejor mundo. Una muestra: en materia política, el 67% de los posteos que incluyen referencias a opositores/competidores tiene 67% más posibilidades de hacerse viral.

Facebook hay que decirlo, no está solo. En Twitter pasa lo mismo. Las redes que prometieron conectarnos, nos están separando con tal de hacer crecer su negocio.


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La viralidad del odio

Un estudio desarrollado por la PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America) analizó 2.3 millones de posteos de cuentas de medios de comunicación y congresistas estadounidenses en Twitter y Facebook para terminar llegando a una más de las contradicciones de las redes: dicen que quieren un mundo mejor y en paz, pero sus algoritmos detonan e incentivan la viralización del odio.

-Posteos relacionados a un partido o miembro opositor incrementó un 67% las posibilidades de que ese posteo fuera compartido

-La inclusión de referencias a los miembros opositores de forma directa representó por mucho el mayor indicador de viralidad

-Palabras negativas y calificaciones morales incrementaron ligeramente la posibilidad de que un post fuera compartido. Las palabras positivas redujeron posibilidades.

-Los posteos virales con referencias a opositores tuvieron como reacciones más recurrentes el enojo y la risa, utilizada en este caso por el gozo de estar exponiendo a un oponente o a la ironía que representa

-El efecto viral de hablar o etiquetar a opositores fue entre 4.7 y 6.7 veces más poderoso en materia de viralidad que cualquier otro de los rubros analizados

Aquí un gráfico que lo muestra:

(Ingroup refiere a posteos que incluían referencias a gente del mismo partido; outgroup, a un partido opositor)

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