Por Redacción OCC InCom-UAB

En la inauguración de la Catosfera, el 6 de noviembre, se incluyó la mesa redonda sobre comunicación y humor Informar desde el humor. Los límites del humor en la red, con el periodista, escritor, guionista y colaborador del informativo Està passant de TV3 Jair Domínguez; la periodista y humorista feminista Ana Polo, que conduce el podcast Oye Polo, de Ràdio Primavera Sound; la guionista especializada en humor Júlia Cot, actualmente en el programa de humor satírico de TV3 Polònia, y el dibujante y director de la revista satírica de humor El Jueves, Guille Martínez-Vela.  La moderación de la mesa estuvo a cargo de la periodista Mariola Dinarès, directora y presentadora del programa Popap, de Catalunya Ràdio.

El objetivo era reflexionar sobre el límite del humor en las redes de una forma distendida y desenfadada. Por primera vez, de forma inédita y después de 12 años, este ciclo de debates sobre novedades tecnológicas y del mundo de Internet y la comunicación en Cataluña se ha realizado en formato íntegramente virtual por las restricciones de la Covid-19.

Las redes favorecen que un chiste sea la forma de conocer temas de actualidad

Guille Martínez-Vela comenta que “el humor se agradece” y cree que “un formato que combina información y humor es más atractivo que la información a secas y, por eso, triunfa tanto el humor”. El humorista admite que “estamos muy pendientes de las redes” y reflexiona sobre el siguiente hecho: “te enteras de las noticias a través de los chistes que se han realizado. Y de esto tenemos que avergonzarnos. El humor es goloso, pero debemos ir a las fuentes para estar bien informados”. Además, considera que “el humor, al fin y al cabo, es un mecanismo de defensa hacia la adversidad que te hce sentir mejor a ti y a todas las personas”.

Guille Martínez-Vela tiene una opinión muy clara sobre el tema: las redes sociales y, en especial Twitter e Instagram, tienen mentes brillantes que hacen todos los chistes posibles y el listón está cada vez más alto. “En El Jueves tenemos la ventaja que hacemos dibujos, es nuestra especialidad, y no todos en Twitter lo hacen”. “Tenemos el orgullo del autor que no puede repetirse, pero a menudo con los mismos elementos hay chistes muy parecidos”, explica Martínez-Vela, quien califica Instagram como «una red perfecta para las viñetas para transmitir un mensaje de forma muy directa y muy rápida”.

¿El humor debe tener límites?

La sátira y el humor en las redes no están exentos de críticas. Júlia Cot indica que “con las redes sociales el humor llega a un público a quien no va dirigido y, por eso, también es más fácil generar polémica”. “En Twitter, puedes decir alguna cosa y seguro que siempre habrá alguien que no lo entenderá”, dice Jair Domínguez.

Así pues, la pregunta de Mariola Dinarès sobre si se puede hacer humor de todo es clave. Domínguez responde: “mis límites van un poco más allá de la gente normal. Me gusta el humor ácido y pocas cosas me ofenden. De la pandemia se puede hacer humor de todo lo que se pueda. Yo tengo como límite más o menos los niños muertos. Encuentro que eso sería ir a provocar”.

Júlia Cot también cree que se puede hacer humor de todo y que el límite debería ser tu gusto personal y saber que hay gente que estará a favor y gente que estará en contra. A la vez también defiende que “no se debería perseguir nunca penalmente un chiste ni que nadie vaya a la prisión por hacer humor”.

Ana Polo, como el resto de tertulianos, cree que se puede hacer broma de todo, pero piensa que “el punto de vista es importante. Si la línea del humor es oprimir los colectivos que siempre han sido oprimidos, a mi personalmente no me interesa y pienso que no se debería hacer. Tienes la libertad de hacerlo, sí, pero creo que debe darse cierta responsabilidad. El humor no deja de configurar nuestras creencias y el imaginario colectivo”.

Para Guille Martínez-Vela, “es importante analizar la línea humorística y el mensaje. Si tiene un sentido y el mensaje es defendible, se puede llegar a hacer humor de todo. Un chiste puede servir para denunciar una situación o para visibilizar cosas”.

Humor reivindicativo y confrontación

La periodista y humorista feminista Ana Polo, considerada por Dinarès como una persona valiente por sus intervenciones, dijo: “que se te cuestione no gusta”. “Son cosas que pasan en la vida, pero en las redes todo se magnifica”, sigue. Polo afirma que generalmente, en sus mensajes, “quien responde son hombres, pero también hay mujeres contrarias al feminismo”.

Polo admite que recibido todo tipo de insultos y confiesa que al principio lloraba, pero al final se ha acostumbrado. Según comentó, su táctica es bloquear estos seguidores, pero a veces decide responder con sarcasmo. Piensa que, con el tiempo, ha aprendido a dialogar en Twitter: “si reivindicas, siempre habrá confrontación”. Ana Polo explica que sus referentes son precisamente las humoristas que hacen humor reivindicativo.

Chistes y monarquía

Por lo que se refiere a los chistes de la monarquía, el dibujante de El Jueves dice que se deben poder hacer porque es una institución que está en lo más alto, pero “si la monarquía ha caído en desgracia no es por los humoristas de los medios sino por su propia ineptitud. Cuestionar la institución era una cosa que parecía que no se podía hacer”. En esta línea, Júlia Cot dice que “cada vez al Polonia cuesta más hacer gags del Rey porque el relato objetivo de los hechos ya es comedia”.

Ignacio Fernández Sarasola publicó un estudio sobre este tema el año 2019 con el título Libertad de expresión y tutela de la Corona: el caso de «El Jueves». A quien le pueda interesar, le recomendamos su lectura.

Enlace a la inauguración de Catosfera y a su mesa redonda: https://www.youtube.com/watch?v=gStn73T68no

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