Por Redacción OCC InCom-UAB

La librería Documenta, en Barcelona, fue el escenario escogido para la presentación del libro La comunicación y sus cambios. De los orígenes al móvilel pasado 20 de junio. Este es el último título de Miquel de Moragas Spà, catedrático emérito de Comunicación de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y creador del Instituto de la Comunicación (InCom-UAB) el año 1997 -desde el nacimiento de este centro de investigación hasta el año 2010 Moragas fue su director-. La obra ha sido publicada por PUV Publicaciones Universidad de Valencia en la colección Aldea Global (2022). Aparecen como coeditores: Universidad Autónoma de Barcelona, Universidad Jaume I y Universidad Pompeu Fabra.

En esta presentación, además del autor, también participaron los académicos Josep Lluís Gómez Mompart, catedrático emérito de Historia de la Comunicación de la Universidad de Valencia (UV); Aida Martori Muntsant, profesora de Tecnocampus (UPF, Universidad Pompeu Fabra); Emili Prado, catedrático de Comunicación Audiovisual de la Universidad Autónoma de Barcelona, y María Victoria-Mas, profesora en la Universidad Internacional de la Rioja. Los ponentes compartieron sus reflexiones a partir de una lectura minuciosa del libro.

Moragas y su interés por los cambios en el pensamiento humano, en la cultura, en la sociedad

Miquel de Moragas explicó que la preocupación por los cambios le viene desde su primer trabajo como profesor universitario sobre el pensamiento prefilosófico. Esto le llevó a estudiar las culturas mesopotámicas, cuando todavía no existía la escritura, que después fue la base de la filosofía. Esta curiosidad también aparece en su tesis doctoral “Semiótica y comunicación de masas”, que llevó a cabo en los años 70 en pleno esplendor de la cultura de masas.

Ahora, con este nuevo libro, Moragas vuelve hacerse preguntas parecidas a las que se hacía cuando analizó la cultura mesopotámica: “¿hasta qué punto y de qué forma los cambios en las materias expresivas de la comunicación (escritura, imprenta, imagen fija y móvil, digitalización, realidad virtual) influyen en el pensamiento humano, en la cultura, en la organización social y en la democracia?”. La pregunta de partida ha sido: “¿ahora hay más cambios que nunca?”. Y la respuesta fruto del trabajo es: “es cierto que ahora son más rápidos que nunca pero no es cierto que sean absolutamente nuevos”, afirma con rotundidad Miquel de Moragas.

La obra contextualiza todos los cambios y profundiza acerca de determinados momentos, como, por ejemplo, cuando aparece la electricidad, la telefonía y la radio. No obstante, “más que cambios tecnológicos hay cambios en la represión de la libertad de información. El tema clave no es tanto la tecnología, que lo es, sino las dificultades históricas y extraordinarias que han pasado para mantener la libertad de información”, confiesa Moragas. El texto presenta un estudio sobre cómo los cambios del periodismo modifican la organización social.

El autor habla de cambios disruptivos. Se pregunta e indaga, por ejemplo, sobre qué influencia ha tenido el bolígrafo. Moragas explicó que se compró una pluma y un tintero y empezó a escribir para comprobar por si mismo que escribía con una velocidad muy diferente a como se escribe con un bolígrafo o un ordenador. “Cuando entras en temas menores, te das cuenta que no lo son tanto”, relata.

Imprescindible balance histórico para entender el presente

Según Gómez Mompart, esta nueva publicación “es un texto de actualidad, pero a la vez de balance del que ha sido la comunicación”. El catedrático de la Universidad de Valencia explica que repasa las cinco grandes revoluciones de la comunicación: la oralidad, la escriptura, la imprenta y los medios de comunicación hasta llegar a Internet. “Sin ser propiamente un libro de historia de la comunicación en sentido clásico, su enfoque teórico se hace desde una perspectiva histórica. La centralidad del texto son los cambios y las dinámicas sociales”, relata Gómez Mompart. Para este académico, la comunicación se debe pensar en términos históricos, “sin la tecnología los humanos también nos comunicábamos”.

Aida Martori Muntsant también habla de una muy buena retrospectiva histórica: “es un libro muy completo con un amplio abanico temático, desde las herramientas para escribir en los medios de comunicación, pasando por el fotoperiodismo, el walkman, las máquinas de escribir y las revistas de moda hasta llegar a la etapa actual con los macrodatos y la inteligencia artificial”. La clave es que es un libro que habla muy bien de la historia, interpreta muy bien el presente, pero también tiene una vertiente muy prospectiva, una mirada hacia adelante”, puntualiza Martori.

Cuando lees el libro te das cuenta que los cambios disruptivos quizás son evolutivos, explica Martori. La profesora de Tecnocampus-UPF apunta que los capítulos que ella ha vivido son los que más le han interesado y le han hecho recordar cosas que ya tenía olvidadas, como las cabinas telefónicas en los espacios públicos de los pueblos, el walkman de cuando iba de excursión o el sonido del módem a la casa familiar, cuando buscaba la señal de Internet para empezar a navegar. “Se debe mirar atrás para interpretar el presente y el futuro”, dice la profesora de Tecnocampus-UPF.

Para Emili Prado, catedrático de Comunicación Audiovisual de la Universidad Autónoma de Barcelona, “el libro es una experiencia de vida. El hilo conductor, incluso en las etapas históricas que se revisa, es cómo afecta a la vida cuotidiana de los individuos todo el entramado de sistemas de comunicación que se han dado a lo largo de la historia”. En definitiva, desde la perspectiva de Prado, Moragas ha pensado la comunicación desde el lugar que ocupa el usuario, el consumidor, el receptor. Ahora bien, esta perspectiva histórica, aclara el catedrático de la UAB Emili Prado, sirve sobre todo para interpretar la modernidad. Una idea que quiso ilustrar con esta cita textual del libro: “Es difícil saber cómo evolucionará esta convergencia de sistemas semióticos, pero es seguro que conviene evitar la simplificación y la tendencia nostálgica en el sentido de dar por sentado que los cambios en la forma de comunicar significan un empobrecimiento respeto a las anteriores culturas orales y escritas”. Es decir, según Prado, la mirada de Moragas no es una mirada nostálgica y el texto tampoco está exento de mirada crítica. Esta última se concentra en los problemas que se plantean en los ámbitos sociales y culturales.

La irrupción de Internet y las redes sociales digitales

Muchas de las reflexiones que se compartieron en la presentación del libro tuvieron como protagonista Internet y las redes. Emili Prado apuntó que, alrededor de los cambios provocados por la irrupción de Internet, se han hecho lecturas voluntaristas sobre su capacidad revolucionaria de transformación democrática, sobre la conversión de cada uno de nosotros en potencial emisor o sobre el empoderamiento que esto supondría en términos de transformación social. Pero, a la vez, también hay una lectura de la realidad que nos advierte que esta interpretación tan generosa de la capacidad democratizadora de las tecnologías de la comunicación y de la información no está exenta de problemas prácticos generados por la lógica del mercado y por la fatalidad de la concentración y del control, que ahora es la más grande que se ha producido en la historia. Esta preocupación lleva a Prado a hablar de determinados párrafos como un regalo: “desde el punto de vista de los retos sociales de futuro deberíamos preocuparnos muy especialmente de las formas de control oculto”. Los dispositivos de ahora obtienen una gran cantidad de información de los usuarios, un material cuya disposición deslumbraría a cualquier investigador.

Martori también subrayó que, en el libro, Internet no es concebido como un nuevo medio de comunicación sino como un fenómeno que trasciende los medios de comunicación y afecta al conjunto de la organización social. Martori apunta la introducción del video en Internet y el nacimiento de YouTube en 2005 como fenómeno capital visto desde el presente.

Gómez Mompart puntualiza que, cuando se habla de redes sociales, se debe añadir “digitales” porque redes sociales han existido en la humanidad desde que vivimos en comunidad. Según su opinión, antes de Internet todos los medios también eran social media. Gómez Mompart defiende que se debe ser preciso, porque en caso contrario se puede terminar no entendiendo las características que han cambiado en el ecosistema de la comunicación antes y después de Internet. Incluso, Gómez Mompart considera que a menudo se confunde ecosistema comunicativo con sistema comunicativo, cuando no es lo mismo.

La deriva del periodismo

Martori quiso defender el epílogo sobre “pagar o no pagar”, dada la discusión que hay ahora sobre cuál es el mejor modelo de negocio de la prensa a raíz de la fragmentación y la segmentación de las audiencias. El libro le ha hecho reflexionar sobre los ecosistemas mediáticos como espacios donde los más pequeños están muy diferenciados, los grandes tienen mucho poder y los medios de comunicación de tamaño medio deben pensar cómo pueden encajar.

Martori subraya que en el libro se defiende que el problema no es tanto la supervivencia de los periódicos sino la pérdida de valor de la información pública en la era digital. Además, la profesora de Tecnocampus-UPF también quiso recalcar la defensa que se hace en el libro de las políticas de comunicación y la idea de que los sistemas reguladores no pueden recaer en las propias empresas.

Futuro libro de referencia

Moragas define “La comunicación y sus cambios. De los orígenes al móvil” como “un híbrido de historia de la comunicación, de sociología de la comunicación y de teorías de la comunicación”. La impronta académica está presente, pero el libro está escrito con código abierto. Es decir, es un libro abierto a expertos y a no expertos. De alguna forma, Moragas tiene muy presente que hoy todos somos comunicadores y quizás, por eso, ha pensado en dos tipos de lectores: aquellos que han vivido las transformaciones y aquellos más jóvenes, que no las han vivido y pueden encontrar aquí muchas respuestas.

Para Gómez Mompart, Moragas es la persona más indicada para escribir este libro: “no solo porque es uno de los investigadores y docentes más reconocido en Cataluña, en España y en la mayoría de países iberoamericanos sino porque sus manuales de sociología, de comunicación, teóricos son desde hace cuatros décadas libros esenciales para miles de estudiantes”. Y, según Gómez Mompart, este libro tiene unas características que garantizan que también será un libro de referencia.

Sobre la narrativa del libro, Gómez Mompart apunta que “es un discurso abierto –aperto, como diría su amigo Umberto Eco-, nada académico y habla muchas veces en primera persona”. El texto apela constantemente al lector a integrarse, a colaborar, sobre todo desde la reflexión. Por ejemplo, las referencias a la memoria histórica provocan que el lector se sienta implicado con lo que está leyendo. Parece que Moragas quiere que el lector sea lo que Umberto Eco diría un lector activo, explica Gómez Mompart.

Para Victoria-Mas, “el libro es una herramienta fundamental” y, cansada de no tener tiempo para leer y de la presión que obliga a estar produciendo continuamente, valora muy positivamente la oportunidad de coger un libro. Y este libro es una buena excusa para hacerlo. La profesora de la Universidad Internacional de La Rioja piensa que se debe dedicar más tiempo al “estudio profundo”. Añade que el libro es una herramienta de cabecera que necesitamos porque lo que ahora mismo nos falta es perspectiva. “Estamos muy ligados a la inmediatez, a la producción y a los problemas microscópicos y perdemos de vista de dónde venimos”, puntualizó.

“Es un libro necesario para hablar del cambio. No podemos hablar del cambio si no sabemos lo que hemos pasado, lo que todavía está y no ha cambiado tanto, y sin tener esta perspectiva mayor, más completa y más equilibrada” dijo María Victoria-Mas. Para ella, el libro “es un mapa, una herramienta para poner el foco en los temas que son realmente importantes y aportan cambios que también son positivos”.

Gómez Mompart también destacó que el último capítulo está dedicado a los efectos de la pandemia sobre la comunicación. Según el catedrático de la Universidad de València, en los dos últimos años se ha hecho mucha investigación sobre esto, pero desde una perspectiva más sociológica. Por lo tanto, esta es una de las primeras aportaciones, dice Gómez Mompart.

Agradecimientos

María Victoria-Mas aprovechó este acto de presentación del último libro de Miquel de Moragas para agradecer públicamente no solo al propio Moragas sino también a los compañeros de generación reunidos en Documenta por su papel fundamental en la evolución y consolidación de los estudios de comunicación. Eso sí, para terminar, hizo una llamada a los investigadores jóvenes para que vuelvan a los libros y a interesarse para entender el contexto.

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