Un equipo de investigadores ha analizado millones de tuits publicados en todo el mundo durante la fase inicial de la epidemia. Sus resultados muestran que, a medida que aumentaron los casos, los ciudadanos compartieron información más fidedigna.

Durante la emergencia sanitaria, los rumores, las desinformaciones y los bulos se han extendido como el propio virus. Esto ha contrarrestado la efectividad de las políticas sanitarias y entorpecido la comunicación, generando confusión y desconfianza entre los ciudadanos.

“No solo luchamos contra una epidemia, sino también contra una infodemia”. Estas fueron las palabras del actual director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom, en el marco de una reunión de expertos en política exterior y seguridad en la ciudad alemana de Múnich, durante el pasado mes de febrero.

Con este término, la OMS explica que “las infodemias son sobreabundancia de información, alguna rigurosa y otra no, que hace que para las personas sea difícil encontrar recursos fidedignos y una guía de confianza cuando la necesitan”.

“Solo la OMS advirtió contra la ‘epidemia de desinformación’ que se esperaba con la covid-19”, declara a SINC Manlio De Domenico, jefe de la Unidad de Investigación de Redes Complejas Multicapa (CoMuNe) en el Centro de Tecnología de la Información de la Fondazione Bruno Kessler, en la ciudad italiana de Trento.

Él y un grupo de investigadores de la Universidad de Milán y la Fundación Bruno Kessler acaban de publicar un estudio en la revista Nature en el que evalúan el riesgo de infodemia en los meses de epidemia de covid-19 previos al 11 de marzo, día en que la OMS declaró la pandemia. Con él, pretenden ofrecer herramientas de análisis y reflexión a los máximos mandatarios de las regiones afectadas.

“Organizaciones como las Naciones Unidas y la OMS están invirtiendo en comunicación, pero las iniciativas a nivel nacional de los gobiernos, si es que las hay, parecen bastante pobres o poco eficaces, ya que ni siquiera están preparados para la existencia de este problema”, expresa De Domenico.

Seguir leyendo: SINC

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *