Álex Ander:«Con este libro quiero analizar lo que significó la Veneno para el colectivo LGTBIQ»

Álex Ander, en su libro Veneno, de Adra a las estrellas, una biografía ilustrada (por Carlos Valdivia Biedma), se adentra en los recovecos de la fallecida vedette, actriz y cantante. «La historia refleja muy bien cómo era ella», concede Ander.

«Podía ser glamurosa y putesca, como ella misma decía. Chabacana y fina. Y salía airosa de las dos situaciones».

Resumen del libro: «Hace 25 años, Cristina, la Veneno, aparecía por primera vez en televisión de mano de Pepe Navarro. Cada noche, millones de espectadores veían a una mujer trans hablar sin pudor sobre sí misma, su trabajo o su pasado.vene Pronto, su carisma, su cuerpo y su autenticidad la catapultaron a la fama, que, como suele ocurrir, trajo consigo altibajos y momentos de oscuridad. A partir de entonces, la vida de Cristina fue una montaña rusa en la que tan pronto ganaba millones de pesetas por noche, como daba con sus huesos en la cárcel por fraude. Con motivo del 25º aniversario de su aparición en televisión, y del 5º aniversario de su muerte, el periodista Álex Ander y el ilustrador Carlos Valdivia se unen para plasmar en texto e ilustraciones la vida de uno de los mayores iconos de las últimas décadas.»

Leer completo: Yorokobu (Enrique Alpañés)

Enlace: Editorial Egales 

La Barcelona machihembrada

Leer completo: El Periódico (Carles Cols)

«La Biblioteca Secreta, esa colección de bibliografía canalla que el agitador cultural David Castillo pilota por encargo del Ayuntamiento de Barcelona, acaba de sacar de la imprenta un nuevo libro de Nazario Luque, lo cual ya sería por si solo una noticia, porque a las primeras incursiones literarias del padre de ‘Anarcoma’ Barcelona les dio la espalda y se las editaron en Madrid.»

«Barcelona ha sido siempre una ciudad de volcánicas erupciones de vicio. Lo que ocurre es que unas veces el cráter está aquí y otras el magma brota por allá. A veces, un volcán se apaga y nace otro. Piénsese en la calle del Cid, en el extremo más meridional del Raval, hoy un lugar insustancial, sin ninguna huella de lo que fue durante el primer tercio del siglo XX, cuando allí abría sus puertas cada noche la Criolla y la desinhibición borraba, ni que fuera por unas horas, las fronteras de las clases sociales en un gran despelote, figurada y literalmente.»

«Como un Thompson, Nazario y su cofradía de amigos no se rapaban, se vestían de mujer para ir de fiesta, a veces de folclóricas, otras de novia y muchas veces de putón. Era la Barcelona machihembrada. No era nada reivindicativo. No eran militantes del Front d’Alliberament Gai de Catalunya, sección locas. Eran, simplemente, una fiesta, creyentes de que Goethe tenía mucha razón cuando decía que la vida es corta, pero el día es largo, así que los vivían como si cada uno de ellos tuviera 25 horas.»

La «lesbiana perversa» y el Caso Wanninkhof-Carabantes

El documental de Tania Balló ahonda en cómo la lesbofobia social jugó un papel crucial para inculpar a una mujer inocente de un crimen que no cometió.

En 1999, la directora y documentalista Tània Balló tenía 21 años, dos más que los que tenía Rocío Wanninkhof cuando la acuchillaron una noche de fiesta camino a la feria de su pueblo (…) Dolores Vázquez pasó 519 días en una celda, diecisiete meses en total, acusada de ese crimen por un jurado popular, un asesinato que no cometió (…) delirio mediático (…) El de Balló es un análisis en el que la perspectiva de género se aplica clínicamente, sin hacer sangre donde podía haberse recreado, para revisar cómo un país linchó a una mujer inocente y construyó un relato mediático estereotípico e irreal, alimentado y sostenido por la lesbofobia social (…) Cuando se empezó a apuntar que Vázquez podía ser la presunta asesina, de la sospechosa se destacó en diferentes crónicas que practicaba kárate y artes marciales, que tenía la voz ronca, que mandaba, que no era agradable y que mostraba autoridad sobre los demás……

Lean completo: El País (SModa) – Noelía Ramírez

 

«En estos días del Orgullo Gay causas como la de Dolores Vázquez debieran estar en primera línea, porque su condición sexual estuvo en todo momento detrás del señalamiento y la condena. No puede quedar sin reparación»

(Elvira Lindo, El País)