La Ley Trans, cuando la voluntad expresa no basta…

El Ministerio de Igualdad no está dispuesto a renunciar, pero su socio de Gobierno exige un texto con «seguridad jurídica».

La voluntad expresa en cuanto a la autodeterminación de género sigue siendo el problema a resolver. No basta para algunas personas o, al menos, ese es el principal motivo de rechazo que se expone en el escenario público. ¿Quizá porque piensan que es el más rebatible?

Llama también la atención que la polémica se haya centrado solo en un aspecto. La comunicación polarizada tiene también este efecto: aconseja centrar el discurso/el argumento en una única idea. Si se acierta en esa elección, ganar la lucha retórica está casi garantizada.

Pero, ¿cómo se ha resuelto (o no) en otros países? Si la autodeterminación de la propia persona no se considera suficiente, ¿quién, qué o quienes (y cómo) han de intervenir para certificarla?

Pues bien, la cuestión está en decidir a qué opinión dar valor:

  1. ¿A la que procede del entorno social más cercano; es decir, a las personas que pueden atestiguar una realidad?  Ejemplo: debe haber estado viviendo de acuerdo con dicha identidad durante 3 años y conseguir testigos que así lo expresen (Alemania)
  2. ¿A la judicial, como garante de que aquello no es una ocurrencia que, además, puede haber sido algo improvisado tras, por ejemplo, una mala noche? Ejemplo: se necesita el aval de los tribunales de familia o por un notario público (Francia)
  3. O ¿la decisión médica, pues solo el patologizador puede despatologizar? Ejemplo: se requiere de un informe psicológico (Austria)

Hemos hecho un resumen algo irónico, perdonen ustedes.

Mejor lean el artículo completo y ya decidirán ustedes la mejor opción:
«Cuatro posibles puntos de encuentro sobre la Ley Trans para un feminismo dividido»
Infolibre (Sabela Rodríguez Álvarez)

Una recomendación de Amparo Huertas Bailén, coordinadora del Máster en Comunicación LGTBI+ – UAB

 

De cuando te utilizan para ir de inclusivos

Jedet, ‘Veneno’ en serie: “Para muchos, las ‘trans’ todavía somos atracciones de feria”

Granadina de Polícar, cosecha del 92, celebridad de Internet, activista por los derechos del colectivo LGTB en general y transgénero en particular, cantante y letrista de éxito, particularísima escritora de las que se radiografían ante el lector con pudor cero y actriz a la que interpretar a la Veneno, en una de las etapas más complejas de su tremenda existencia, ésta le ha procurado un premio Ondas y el placer de ver cómo la serie es candidata a los premios Feroz, en algunas de las principales categorías. Vive últimamente de sorpresa en sorpresa

Adicción a la belleza

Durante unas décadas se las consideró poco menos que una atracción de feria…

Y todavía para muchas personas lo somos, no nos engañemos. A día de hoy. Pero no quiero vivir mi vida pensando en cómo me ven los demás. Aunque sea así. De pronto te llaman para una campaña y te sientes tan contenta de que te hayan elegido a ti. Y llegas a la grabación y hay, además, una negra, una gorda, una china y la trans. Y te están utilizando para ir de inclusivos, que es la moda, pero, en el fondo, les importas tú, tu vida y tus reivindicaciones una puta mierda.

Leer completo: La Vanguardia /Juan Luis Alvarez

Bachelor, magazine at a Hollywood Boulevard drugstore

+ info: CJR (Michael Waters) 

Neel Bate stumbled across his first copy of Bachelor magazine at a Hollywood Boulevard drugstore. It was March 1937, and Bate—a Seattle transplant in his early twenties who worked as an erotic artist—had just come into his sexuality. But he never saw stories about people like him on major newsstands.

Decades later, Bate wrote about his chance encounter with the inaugural issue of the magazine. “I picked up a copy and thumbed my way into it, barely believing my eyes,” he wrote, in the magazine In Touch for Men. Bachelor featured celebrities like Marlene Dietrich and Paulette Goddard, beloved in the queer community, plus men who Bate said were his idols: Buster Crabbe, Cary Grant, and Tyrone Power.