La Ley Trans, cuando la voluntad expresa no basta…

El Ministerio de Igualdad no está dispuesto a renunciar, pero su socio de Gobierno exige un texto con «seguridad jurídica».

La voluntad expresa en cuanto a la autodeterminación de género sigue siendo el problema a resolver. No basta para algunas personas o, al menos, ese es el principal motivo de rechazo que se expone en el escenario público. ¿Quizá porque piensan que es el más rebatible?

Llama también la atención que la polémica se haya centrado solo en un aspecto. La comunicación polarizada tiene también este efecto: aconseja centrar el discurso/el argumento en una única idea. Si se acierta en esa elección, ganar la lucha retórica está casi garantizada.

Pero, ¿cómo se ha resuelto (o no) en otros países? Si la autodeterminación de la propia persona no se considera suficiente, ¿quién, qué o quienes (y cómo) han de intervenir para certificarla?

Pues bien, la cuestión está en decidir a qué opinión dar valor:

  1. ¿A la que procede del entorno social más cercano; es decir, a las personas que pueden atestiguar una realidad?  Ejemplo: debe haber estado viviendo de acuerdo con dicha identidad durante 3 años y conseguir testigos que así lo expresen (Alemania)
  2. ¿A la judicial, como garante de que aquello no es una ocurrencia que, además, puede haber sido algo improvisado tras, por ejemplo, una mala noche? Ejemplo: se necesita el aval de los tribunales de familia o por un notario público (Francia)
  3. O ¿la decisión médica, pues solo el patologizador puede despatologizar? Ejemplo: se requiere de un informe psicológico (Austria)

Hemos hecho un resumen algo irónico, perdonen ustedes.

Mejor lean el artículo completo y ya decidirán ustedes la mejor opción:
«Cuatro posibles puntos de encuentro sobre la Ley Trans para un feminismo dividido»
Infolibre (Sabela Rodríguez Álvarez)

Una recomendación de Amparo Huertas Bailén, coordinadora del Máster en Comunicación LGTBI+ – UAB

 

Lost in translation: los retos del lenguaje no binario para los traductores

En el videojuego Hades, el Caos no solo es un concepto mitológico, sino también un personaje. La versión original utiliza el pronombre neutro «they«, que indica que no es ni un hombre ni una mujer. Sin embargo, en la versión traducida al español, usa el pronombre masculino «él». En Apex Legends, el personaje Bloodhound también usa el pronombre «they» porque se desconoce su género, pero en la versión española es mujer….

Seguir leyendo: El Pais (Verne), Paloma Chen

Entrar en el Observatorio de palabras (RAE)

Imagen: fragmento de la portada provisional de LA TIERRA DE LAS GEMAS # 09 (Haruko Ichikawa)

 

«Vertele!»: 2020, año clave para la visibilidad trans

‘Veneno’, ‘Disclosure’ o ‘Transhood’: por qué 2020 ha sido un año clave para la visibilidad trans

Acaba 2020 con un puñado de ejemplos que demuestran que la visibilidad trans es una tendencia en la televisión, lo que supone una grandísima noticia para que la diversidad en la pequeña pantalla sea cada vez mayor. ‘Veneno’, ‘Disclosure’, ‘Ellas’ y ‘Transhood’ lideran el año de producciones en esta línea.

Conscientes de que por delante hay todavía mucho margen de mejora -algo que los citados proyectos también se encargan de poner en evidencia-, merece la pena detenerse a analizar esta posible tendencia que, de mantenerse, sería una aún más buena noticia en cuanto a diversidad en televisión.

Lee completo: Enlace 

Ese giro también lo pudimos ver ayer, 29 de diciembre de 2020, cuando Sativa defendió en «First Dates» (Cuatro) la necesidad de mostrar vidas divertidas, no centradas en el drama:

Pero… ¿y los hombres trans? ¿Es más fácil llegar a las pantallas a las mujeres trans? ¿Por qué? ¿Es más fácil llegar a las pantallas para las mujeres trans que adoptan un modelo conservador de ser mujer? ¿Es más fácil llegar a las pantallas para las mujeres trans con un físico que responde al estereotipo de belleza inculcado?