La última frontera (por el momento) de la igualdad constitucional

En el binomio sexo/género se han concentrado con más intensidad que en ningún otro ámbito las resistencias al reconocimiento de las diferencias individuales.

El matrimonio entre personas del mismo sexo no estaba en la cabeza de los constituyentes, pero sí está en la Constitución.

Hay otros, como la violencia de género, que exigen más que la aprobación de una ley. Pero el matrimonio entre personas del mismo sexo o la interrupción del embarazo no.

Los seres humanos, por el contrario, no podemos coexistir sin explicarnos a nosotros mismos el por qué y el cómo de nuestra convivencia. Tenemos que «gestionar» nuestras diferencias. Para ello, tenemos que inventar «ficciones» a través de las cuales explicar la forma en que nos relacionamos los unos con los otros. Nuestra vida descansa en «ficciones», en entes de razón inventados por nosotros mismos para hacer posible la convivencia. Es nuestra capacidad «fabuladora», nuestra capacidad de «inventar ficciones», la que nos ha permitido transitar de la pura «coexistencia» animal a la «convivencia» humana.

Y para garantizar el ejercicio del derecho a la diferencia individual es para lo que está el principio de igualdad en la Constitución. No para que todos seamos iguales, que es radicalmente imposible, sino para que cada uno tenga derecho a ser diferente.

Fragmentos de un texto de Javier Pérez Royo en el Diario.es

Entrevista a June Fernández, periodista y fundadora de la revista Pikara

https://tienda.pikaramagazine.com/home/157-abrir-el-melon.html

Entrevista a June Fernández: periodista fundadora de la revista Pikara (que desarrolla un periodismo con perspectiva de género amplia y abierta) y autora del libro Abrir el melón, una década de periodismo feminista, editado por Libros del K.O.

 

 

June Fernández: «Tenemos una ideología y unos objetivos políticos que no escondemos, pero se da por hecho que si entrevistamos a alguien es para visibilizarle y darle voz, cuando es importante defender que uno de los objetivos del periodismo debe ser estimular la capacidad crítica: que nos leas aunque no siempre estés de acuerdo».

Para el equipo del Máster en Comunicación LGTBI+ la reflexión sobre la visibilidad es imprescindible: ¿a qué se da visibilidad?, ¿qué voces suelen quedar invisibles?, ¿qué hay sobre la visibilidad que incomoda?, ¿se puede ir más allá de la visibilidad aceptada?…

June Fernández: «con la crisis de los medios convencionales de repente hemos pasado a un estilo en el que tienes que ser tu propia marca y súper ingeniosa en los tuits»

Parece que el periodismo que llaman «de trinchera» se hace más bien fuera de las redacciones tradicionales. ¿Hasta cuándo podrán mantenerse este tipo de proyectos, normalmente gestionados por reducidos grupos de personas?

June Fernández: «Hay avances, pero el feminismo como herramienta de análisis y pensamiento necesita más, e insisto en que para nosotras no es tanto perspectiva de género sino despatriarcalizar los formatos como la tertulia, que implica formarte una opinión en quince minutos y tiene que ver con sentirte cómoda en lo público abordando cualquier tema»

Ciertamente llevamos tiempo fijándonos, por ejemplo, en las relaciones de género en plató de los programas de televisión. Y, evidentemente, la paridad (si es que se da) es insuficiente.

June Fernández: «querer dejar de estar condicionada por la mirada del hombre heterosexual y romper con los cánones de belleza heteropatriarcales y decirme a mí misma quiero que sea importante para mí dejar de ser guapa a ojos de hombres hetero»

Acceso a la entrevista completa (El Salto): June Fernández: “Defiendo los matices y todo lo que no cabe en un tuit”

Gracias, June!

https://www.pikaramagazine.com/

El acoso a adolescentes gallegos trans: «A veces no puedo ir a clase por miedo»

Leer completo: La Voz de Galicia 

Tres jóvenes relatan su dura experiencia dentro y fuera de las aulas. 

«A veces no puedo ir (a clase) por las crisis que me produce el miedo y las experiencias en la ESO y en primaria, donde me llamaban marimacho»

«Mi familia no acaba de aceptar mi transexualidad. Dicen que sí, pero lo cierto es que no me ayudan a conseguir las cosas que necesito, como cambiar el nombre en el DNI o acceder a tratamientos. Mi padre es el que más me rechaza. Imagino que no soporta que su hombrecito sea una mujer»

Un texto breve, pero correcto tratamiento informativo:

  • A pesar de que son narraciones personales, no pierde la visión del tema como problema social.
  • Incorpora el trabajo de Arelas, una asociación constituida en Galicia por familias de menores trans.
  • Explica muy bien el contexto familiar de cada caso, ofreciendo diversas miradas pero que ponen en evidencia la necesidad de trabajar este entorno desde las instituciones públicas.
  • Ofrece información que contextualiza el problema a nivel global:

«Según Amnistía Internacional, el 70 % de los jóvenes que forman parte del colectivo LGTBI lo ocultan en la adolescencia porque creen que la sociedad no los apoya.»

  • Y, por último, nos hace pensar también en la cuestión del anonimato en el marco de la cultura digital donde abundan las imágenes y el compartir procesos de vida. Es verdad que son menores y que llegan aquí por el interés de sus historias personales -digamos que no son personas conocidas-, pero es que creemos que hace falta una buena reflexión sobre el uso periodístico que los medios hacen del material audiovisual que circula por las redes.