«Si me hacen la prueba, sabrán que soy gay»

Un rebrote en una zona de ocio LGTBI dispara la homofobia en Corea del Sur

+ info: el diario.es  (Nemo Kim / Traducido por Alberto Arce)

El Gobierno de Corea del Sur trata de contener un nuevo brote de coronavirus detectado en una zona de ocio nocturno de la capital al tiempo que aumentan los ataques contra la comunidad LGTBI del país. Este fenómeno está provocando temores de que personas LGTBI no se hagan las pruebas por miedo a que se revele su orientación sexual.

Hasta ahora todo eran elogios hacia el enfoque adoptado por las autoridades surcoreanas para detener el avance de la pandemia. El país logró pasar de ser el segundo lugar con más contagios fuera de China a registrar tan sólo un puñado de casos antes de que se identificara un nuevo brote hace una semana…..

“¡Voy y te parto la cara, maricón!”

Cuando tus directos de Instagram se llenan de ataques homófobos: “¡Voy y te parto la cara, maricón!”

Unidas Podemos se hace eco de las agresiones LGTBIfóbicas denunciadas por un joven de Alicante en redes sociales y solicitará a la Fiscalía que actúe de oficio por un posible delito de odio y de amenazas y al Ayuntamiento de Alicante que se persone en la causa como acusación particular.

Oscar Moncho es un joven alicantino que, como tantos otros, se está dedicando a hacer directos en su cuenta de Instagram en pleno confinamiento para sortear el aburrimiento, como reconoce. La diferencia con otros usuarios de esta red social es que él viene recibiendo amenazas de muerte e insultos por el simple hecho de su condición sexual.

“Puto gay de mierda…”, “Como coja te atropello…” o “Si me dices que voy a tu portal ahora mismo, voy y te parto la cara, maricón, ojalá te mueras, maricón”, son solo algunos de los ejemplos que este joven ha dado a conocer en un vídeo explicativo a sus casi veinte mil seguidores, y que cuenta con casi cien mil reproducciones en solo tres días.

+ info: eldiario.es (Emilio J. Salazar)

Las empresas salen del armario

+ El País (María Fernández) 

Ana Zumalacarregui, directora de la agencia de comunicación True, sabe que ser lesbiana en el sector publicitario es relativamente fácil. “Trabajo en un grupo en el que la diversidad es más que bienvenida, no tengo ningún problema de inclusión. Pero un 62% de los homosexuales ni siquiera habla de su situación personal en el trabajo como cualquier hetero, y eso es grave”. Algo muy malo sucede en el país, que hace 15 años aprobaba el matrimonio gay, cuando seis de cada diez personas homosexuales necesitan ocultar su orientación sexual e identidad de género en el entorno laboral. Los datos son del estudio La diversidad LGTB en el contexto laboral en España, dirigido por Óscar Muñoz, un trabajo que también recoge que el grado de apertura de personas LGTBI en el ámbito privado es mucho mayor que en el laboral: un 56% está completamente fuera del armario y otro amplio porcentaje lo está con la mayoría de las personas de su entorno.

“Ir a trabajar cada día supone volver al armario para muchas personas LGTBI, que afirman no sentirse completamente cómodas para hablar de sus aficiones, relaciones personales, vida social y familiar”, asegura el autor. También pasa con los estudiantes que ocultan sus preferencias y dejan de hablar de su vida personal cuando comienzan su carrera profesional.