Rencor Tatuado, la historia de una artista y vengadora social transexual llamada Aída Cisneros

+ info: Gatopardo

La película de Julián Hernández cuenta la historia de una fotógrafa y artista que se dedica a tatuar hombres que violentan otras mujeres.

Julián Hernández es de esos cineastas mexicanos cuyo nombre está directamente asociado a un estilo, manufactura y, en ocasiones, hasta un tema. Cada entrega, sin embargo, refresca esta marca. Sus películas  son siempre un micro evento, en ocasiones controversial, a veces impresionante, pero siempre con la capacidad de inmiscuirse en la coyuntura cinematográfica del momento. Rencor Tatuado, su más reciente película tiene varios de sus sellos: ondulantes movimientos de cámara, personajes idealistas y un énfasis a la cultura LGBT.

Sin embargo, Rencor Tatuado es también una película que contrata con lo que ha hecho anteriormente su carrera. Es un homenaje al cine mexicano desde Luis Buñuel (de forma muy explícita a la película Él) hasta Valentín Trujillo y sus melodramas callejeros. En esencia, es una película de género, un thriller con tintes de comedia ácida, un film noir con un pie en el pasado mientras se dirige hacia el futuro.

El baile que salva vidas de la comunidad LGTBQI en Ciudad de México

+ info: El País

Cuando Dani Torres camina en un salón de baile se hace llamar Negraconda. “Es mi alter ego punk con el que por fin le digo al mundo: esta soy yo”, afirma. Bernardo, alias La Bacha, admite que más de una vez se quedó sin hogar por discriminación contra su homosexualidad, pero que sus compañeros de baile siempre le dieron un hogar. Pony, a secas, dice que el baile lo salvó de la depresión. “Cuando bailo, creo que le hago el amor a la música”, dice sonrojado, pero no se refiere a una pareja ni a la fricción de la disco. El amor que define —y que resume lo que sus compañeros están diciendo— es hacia el voguing, un estilo de baile que le permite a amplios sectores de la comunidad LGTBQI desplegar la identidad que muchas veces tienen que ocultar durante el día.

La pintura de Nahum B. Zenil: identidad nacional e identidad sexual

+ info: Tesis en red, Sofía Guadalupe Solís Salazar (2013)

Nahum B. Zenil es reconocido primordialmente por su obra pictórica elaborada durante la década de los ochenta y los noventa. La crítica y la historia del arte han demarcado las interpretaciones que hasta ahora han caracterizado a sus piezas en dos posturas disímiles: la paternalista noción de la confesión como la liberación de una opresión íntima y la satanización de la escatología y la exhibición del cuerpo. La presente investigación tiene como objetivo brindar argumentos teóricos que revivan el valor crítico de su obra en los términos que siguen: la reiteración de la cita homosexual en sus autorretratos fragmentan la relación entre la normatividad del género y la identidad nacional. Para este propósito, esta tesis propone un marco metodológico que desglosa la lógica de la matriz heterosexual en sincronía con la construcción de la mexicanidad. Es decir, el aparato discursivo que fomenta la congruencia entre una identidad sexual en conjunto con la noción de pertenencia a una cultura y a un territorio. Este análisis va de la mano de la teoría de la performatividad de Judith Butler y los estudios profusos sobre el nacionalismo y la identidad homosexual en México de Carlos Monsiváis.