«Más allá del género», #fotografías de Linda Bournane Engelberth

+ info: The New York Times

El no binarismo está por fuera de las categorías convencionales, pero en ocasiones también las incluye: masculino, femenino, género no conforme, de género fluido, transgénero y más. Ese “y más” es clave: a veces la identidad no binaria prevé justamente no identificarse.

En muchos casos el ir “más allá” de lo binario es visto como amenazante; cuando hay multiplicidades es más fácil comprender esto/aquello que ninguno/cualquiera o que un rechazo por completo de las concepciones de lo que significa ser mujer o varón (tomando en cuenta más que los órganos sexuales). Entonces, ¿cómo se ve o se siente o suena el rechazo a lo binario?

La artista noruega-argelina Bourname Engelberth, que trabaja en Oslo y en Berlín y es representada por la agencia VII Photo, busca respetar esa ambigüedad en Outside the Binary. Quiere honrar la importancia del tema y a los sujetos, que importan, para pasar de un “¿Qué eres?” a la pregunta mucho más interesante de “¿Cómo eres?”.

Selfies Help Trans and Nonbinary People Create Our Own Narrative

+ info: Allure

A few weeks ago I took the first selfie I felt good about in a while. Getting there felt like a complicated ritual: My hair had just been cut and bleached, I’d shaved, put makeup and my favorite outfit on, and I stood in front of a window during golden hour. It struck me in that moment, looking at the photo of myself, how far I’d come, both in accepting the way I look in selfies and understanding why I’d hated them for so long.

Alanis Bello: no quiero ser un hombre ni una mujer

+ info: Sentiido

Un día los papás de Alanis le regalaron un kit de herramientas para que “jugara como los hombres” (les parecía muy “mariquita”). Lo primero que Alanis hizo con el martillo y el destornillador fue ponerles pelo y hacerles ojos.

La respuesta de la escuela fue: el niño tiene un problema. “yo simplemente estaba jugando. ¿Cuál era el miedo? ¿Que el mundo fuera libre? ¿Que tengamos niños felices?”, se pregunta Alanis.

La psicóloga del colegio les sugirió a sus papás que la cambiaran del colegio masculino en el que estudiaba a uno mixto porque seguramente la cercanía con niñas le ayudaría a volverse “un hombre de verdad”. Así lo hicieron. Y Alanis llegó a hacerles trenzas a sus amigas. En el colegio, además, culparon a su mamá cuando Alanis cuestionó que la obligaran a ser masculina. “Lo está volviendo maricón”, le dijeron.